La verdadera historia del bizcocho de las Carmelitas descalzas (mi interpretación, claro)

Bizcocho de las Carmelitas descalzas {by Paula, Con las Zarpas en la Masa}

Desde que soy blogger gastronómico me he topado en varias ocasiones con el famoso bizcocho de las Carmelitas descalzas, un bizcocho que tarda 10 días en hacerse, más bien en elaborarse. Y yo me pregunto a quién se le ocurrió esta idea? Y francamente, no creo que se le ocurriera a nadie. Yo creo que los hechos ocurrieron así…

Día 0: Sor Lucía estaba en la cocina del convento y se disponía a hacer su famoso bizcocho, la receta secreta era: 1 vaso de harina, 1 vaso de leche recién ordeñada, 1/2 vaso de azúcar, un poco de bicarbonato… Mientras amasaba estos ingredientes Sor Isabel entró en la cocina con el hábito remangado y le urgió a acudir al huerto, pues unos topillos se estaba comiendo las zanahorias. La masa ahí se quedó en la cocina y se le olvidó a Sor Lucía.

Día 1: Sor Lucía acude a la cocina y ve el bizcocho a medio preparar del día anterior. Uff!!! Qué desastre!!! Esto se ha quedado un poquito seco: Voy a añadir un vaso de azúcar, un vaso de harina y un vaso de…. Sor Isabel aparece de nuevo en la cocina, la plaga de topillos seguía haciendo de las suyas en el huerto, así que ahí que dejó a medio hacer Sor Lucía su bizcocho. Y sin remover!!!

Día 2: Vuelve Sor Lucía a la cocina, como el día anterior no había mezclado los ingredientes, se decide a mezclarlos con su cuchara de madera, esa que le regaló su hermano antes de ordenarse monja. Por tercera vez Sor Isabel aparece sin aliento por la cocina, a lo que Sor Lucía le contesta: Ya lo se, Sor Isabel, ya lo se!!! Los topillos han vuelto!!

Y ahí estuvieron trabajando Sor Lucía, Sor Isabel y el resto de hermanas de la congregación de las Carmelitas descalzadas durante dos días más (días 3 y 4).

Día 5: Sor Lucía aparece de nuevo por la cocina y ve que eso oler, huele bien, así que decide poner 2 vasos de leche (el que al final no le puso el día 1) y además 1 vaso de azúcar y otro de harina. Lo dejó encima de la mesa de trabajo sin mezclar si quiera, pues pensó que aprovecharía a hacer rosquillas. Y ahí se quedó la masa, olvidadísima!!!

Día 6: Sor Lucía  se pone a recoger la cocina y ahí estaba el bol con su masa sin remover, agarra de nuevo su cuchara de madera y lo remueve todo. Parece que tiene buena pinta! .- pensó. Ahora encenderé el horno y a hornear. Pero…hete aquí que Don Perico -el carnicero- apareció con un lechoncito estupendo para asar, así que Sor Lucía se olvidó de nuevo del bizcocho.

Días 7, 8 y 9: Llega la Semana Santa, jueves, viernes y sábado santo, y Sor Lucía no entra en la cocina para nada. A base de agua y pan que pasan los tres días!

Día 10: El Señor ha resucitado! Vamos a celebrarlo con un bizcocho!!! Ufff, cómo está esta masa después de tres días sin tocar!!! De hoy no pasa que haga el bizcocho, pero … aquí hay demasiada masa, voy a retirar un vaso… sigue habiendo mucho masa, voy a retirar otro… nada, necesito retirar un tercer vaso. Así está bien, ahora vamos a añadir 2 vasos de harina, bicarbonato, azúcar, aceite, leche, huevos y una manzana que tengo por aquí.

Todas las hermanas estaban de acuerdo en que el bizcocho que había preparado Sor Lucía era uno de los mejores que habían comido nunca, así que Sor Lucía apuntó rápidamente cómo lo había preparado para poder repetirlo.

La historia no acaba ahí: el lunes santo pasó por el convento la abadesa de la congregación de la ciudad de al lado, y Sor Lucía le obsequió con un vaso de su primera masa de bizcocho y le dió la receta, así Sor Catalina, la cocinera del convento de la abadesa visitante, también podría hacerla.

Y así es como creo que ha llegado hasta nuestros días la receta  del bizcocho de las Carmelitas descalzas!!!

Bizcocho de las Carmelitas descalzas {by Paula, Con las Zarpas en la Masa}

Os ha gustado mi visión de esta historia??? jijiji Pues ahora, vamos a por la receta:

BIZCOCHO DE LAS CARMELITAS DESCALZAS

Ingredientes y preparación:

Día 0:

–  1 vaso de harina

– 1 vaso de leche entera

– 1/2 vaso de azúcar

– 1/2 sobre de levadura química (unos 7 gr)

Se remueven todos los ingredientes con una cuchara de madera. Se tapa con papel film y se reserva.

Día 1:

– 1 vaso de azúcar

– 1 vaso de harina

Se añaden estos ingredientes y no se toca.

Día 2:

Se mezclan los ingredientes que hemos puesto el día anterior y se tapa de nuevo con papel film.

Día 3 y 4:

No se toca.

Día 5:

– 2 vasos de leche

– 1 vaso de azúcar

– 1 vaso de harina

Se añaden estos ingredientes y no se toca.

Día 6:

Se mezclan los ingredientes que hemos puesto el día anterior y se tapa de nuevo con papel film.

Día 7, 8 y 9:

No se toca.

Bizcocho de las Carmelitas descalzas {by Paula, Con las Zarpas en la Masa}

Día 10:

– 2 vasos de harina

– 1 vaso de azúcar

– 1 vaso de aceite

– 1 vaso de leche

– 2 huevos

– 1 sobre de levadura (unos 15 gr)

– 1 manzana

– ralladura de naranja y limón

– 1 pizca de sal

Retiramos 3 vasos de la masa y añadimos estos ingredientes y mezclamos.  Vertemos a un molde engrasado.

Horneamos a 180º (yo con aire) durante 40 minutos aproximadamente (hasta que al pinchar con un palillo este salga seco).

A disfrutar!!!

Imprimir aquí receta de Bizcocho de las Carmelitas descalzas

9 pensamientos en “La verdadera historia del bizcocho de las Carmelitas descalzas (mi interpretación, claro)

  1. mapas satelite

    Hola cuñi!!! yo le voy a poner en lugar de manzana frutos secos y lo que tenga por la despensa….con los vasos que guardas que haces?? Se podrá congelar? Voy a regalar un par pero me quedaría uno para repetir!!!! jijijijijijijijiji ;-))

  2. José Sans Cuenca

    Esto se tiene que probar porqué tiene que salir buenísimo. Los tres vasos y actuando avariciosamente me los guardaré para repetir, La manzana supongo que va troceada o laminada, ¿No?
    Saludos
    José
    PD: La historia muy bien contada y gracioso.

  3. PAQUI

    Mira por donde la historia del bendito bizcocho tiene varias versiones, a mi me lo contaron y no era de las carmelitas descalzas, no, era del Padre Pio, bueno sea de quien sea y a la orden que pertenezca la realidad es que el bizcocho está pa morirse, ¿será que esta bendecido?jejeje

  4. Olga

    Ya sabía yo que algo había tenido que pasar. A mi me cuesta una hora hacer un bizcocho, sin topillos, claro 😉
    Me ha encantado la historia!!!
    Un besazo

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